Tumores benignos del útero, muy comunes en mujeres en edad fértil. Tratamiento con miomectomía robótica, priorizando la preservación de la fertilidad cuando es posible.
Agenda tu valoraciónLos miomas son benignos, pero pueden afectar tu calidad de vida
Los miomas uterinos son tumores benignos y no se convierten en cáncer. Aun así, el diagnóstico temprano permite un tratamiento oportuno y personalizado, con opciones que van desde el seguimiento hasta la cirugía según el caso.
Pacientes que transformaron su salud
"Tenía sangrados muy abundantes desde hace años. La miomectomía robótica resolvió el problema y la recuperación fue mucho más rápida de lo que esperaba."
"Me preocupaba mucho el tema de la fertilidad, y el Dr. Luis me explicó cómo la técnica robótica ayuda a preservar el útero. Eso me dio mucha tranquilidad."
"Después de años con dolor pélvico y presión abdominal, por fin encontré una solución. El equipo fue muy claro con cada paso del proceso."
Los miomas uterinos son tumores benignos que se forman a partir del tejido muscular del útero. Son muy comunes en mujeres en edad fértil, y muchas los tienen sin saberlo porque no siempre generan síntomas. Se clasifican según su ubicación: submucosos (debajo de la mucosa uterina), intramurales (dentro de la pared muscular), subserosos (en la parte externa del útero) y pediculados (unidos al útero por un tallo).
Los factores que influyen en su desarrollo incluyen la edad (son más frecuentes entre los 30 y 50 años), los niveles hormonales de estrógeno y progesterona, la obesidad, y no haber tenido embarazos. La ubicación y el tamaño del mioma influyen directamente en qué tan sintomático es y qué tratamiento conviene.
En cuanto a los antecedentes familiares, tener una madre o hermana con miomas aumenta la probabilidad de desarrollarlos. También se ha observado mayor frecuencia y severidad en mujeres de ascendencia afrodescendiente, aunque los miomas pueden presentarse en cualquier mujer independientemente de sus antecedentes.
El diagnóstico se realiza principalmente con ecografía pélvica o transvaginal, que permite ubicar, medir y clasificar los miomas. Según el tamaño, la ubicación, los síntomas y el deseo de fertilidad de cada paciente, el tratamiento puede ir desde la observación periódica hasta la miomectomía (remoción de los miomas conservando el útero), que hoy en día puede realizarse con técnica robótica para mayor precisión y una recuperación más rápida.
Los miomas uterinos son benignos y no se convierten en cáncer, aunque pueden afectar significativamente la calidad de vida cuando causan sangrado abundante, dolor o presión pélvica. Una evaluación individualizada permite definir si el tratamiento adecuado es la observación, el manejo farmacológico o la cirugía, priorizando siempre la preservación de la fertilidad cuando es posible y deseada.