Diverticulectomía laparoscópica o robótica para el divertículo de Meckel sintomático o complicado, respaldada por formación en mínima invasión en Cleveland Clinic Abu Dhabi (Emiratos Árabes) y en cirugía robótica en el Hospital Albert Einstein, Brasil.
Agenda tu valoraciónMuchos casos son asintomáticos, pero las complicaciones requieren atención oportuna
Ante sangrado rectal, dolor abdominal intenso o signos de obstrucción, especialmente en niños y adultos jóvenes, busca atención médica sin demora para descartar complicaciones del divertículo de Meckel.
Pacientes que transformaron su salud
"Desde el diagnóstico hasta la cirugía, el Dr. Luis y su equipo nos explicaron cada paso con calma y claridad. Eso marcó una gran diferencia para toda mi familia."
"Me explicaron que podían preservar el esfínter en mi caso, algo que me preocupaba muchísimo. La cirugía robótica y la recuperación fueron mejores de lo esperado."
"Sentí que estaba en manos de un equipo que realmente trabaja en conjunto con oncología. Eso me dio mucha tranquilidad en un momento difícil."
El divertículo de Meckel es una anomalía congénita causada por la persistencia de un remanente embrionario, el conducto onfalomesentérico. Es la malformación del tubo digestivo más común, presente en aproximadamente 1-3% de la población, y se ubica en el intestino delgado, cerca de la unión con el intestino grueso.
Es más frecuente en niños y adultos jóvenes, y en muchos casos puede contener tejido ectópico (fuera de su lugar habitual), generalmente de tipo gástrico o pancreático, que es el responsable de la mayoría de las complicaciones.
La mayoría de los casos son asintomáticos y se descubren de forma incidental durante una cirugía o estudio por otro motivo. Sin embargo, puede causar complicaciones como hemorragia (por úlcera del tejido gástrico ectópico), obstrucción intestinal, inflamación (diverticulitis, que puede simular una apendicitis), perforación o invaginación intestinal.
El diagnóstico puede incluir ecografía, gammagrafía con Tc-99m pertecnetato (útil para detectar tejido gástrico ectópico) y tomografía computarizada en casos de complicación. El tratamiento es la diverticulectomía, es decir, la resección quirúrgica del divertículo y una pequeña porción del íleon adyacente, habitualmente por vía laparoscópica.
El pronóstico tras la cirugía es muy bueno. En casos seleccionados, incluso sin síntomas, puede considerarse una resección profiláctica, especialmente si el divertículo se identifica durante otra cirugía abdominal. Por eso, ante sangrado digestivo, dolor abdominal recurrente o signos de obstrucción sin causa clara, es importante una valoración médica especializada.