Reparación de hernia ventral con técnica robótica o laparoscópica y colocación de malla, priorizando una recuperación rápida y con mínimo dolor, respaldada por formación en mínima invasión en Cleveland Clinic Abu Dhabi (Emiratos Árabes) y en cirugía robótica en el Hospital Albert Einstein, Brasil.
Agenda tu valoraciónUna valoración a tiempo evita complicaciones como el atrapamiento
Si el bulto se vuelve duro, doloroso y no se puede empujar de vuelta hacia el abdomen, busca atención médica urgente: podría tratarse de una hernia atascada o estrangulada.
Pacientes que transformaron su salud
"Desde el diagnóstico hasta la cirugía, el Dr. Luis y su equipo nos explicaron cada paso con calma y claridad. Eso marcó una gran diferencia para toda mi familia."
"Me explicaron que podían preservar el esfínter en mi caso, algo que me preocupaba muchísimo. La cirugía robótica y la recuperación fueron mejores de lo esperado."
"Sentí que estaba en manos de un equipo que realmente trabaja en conjunto con oncología. Eso me dio mucha tranquilidad en un momento difícil."
La hernia ventral ocurre cuando parte del contenido abdominal, como tejido graso o un segmento de intestino, protruye a través de un punto débil en la pared abdominal, generalmente a lo largo de la línea media o en el sitio de una cirugía previa (hernia incisional). A diferencia de la hernia umbilical o inguinal, puede aparecer en cualquier zona del abdomen donde exista debilidad muscular.
Entre los factores de riesgo están las cirugías abdominales previas (especialmente si hubo alguna complicación en la cicatrización), el sobrepeso u obesidad, el esfuerzo físico intenso o levantar objetos pesados de forma repetida, la tos crónica, el estreñimiento crónico y condiciones que debilitan la pared abdominal, como el envejecimiento o la desnutrición.
En cuanto a los antecedentes familiares, tener un familiar de primer grado (padre, madre o hermano) con hernias de pared abdominal puede aumentar el riesgo de padecerlas, ya que la debilidad del tejido conectivo suele tener un componente hereditario.
El diagnóstico habitualmente se realiza mediante examen físico y, si es necesario, una tomografía o ecografía abdominal para confirmar el tamaño y la ubicación exacta del defecto. La cirugía es el tratamiento definitivo y consiste en reintroducir el contenido herniado y reforzar la pared abdominal con una malla, ya sea por vía abierta, laparoscópica o robótica.
El pronóstico de la hernia ventral es muy bueno cuando se opera de forma programada, con una recuperación rápida y bajo riesgo de complicaciones. Sin embargo, si no se trata a tiempo, existe el riesgo de que la hernia se atasque o estrangule, una complicación que compromete el riego sanguíneo del tejido y requiere cirugía de urgencia. Por eso, una valoración médica oportuna es indispensable ante cualquier bulto o molestia en la pared abdominal.