Cirugía oncológica digestiva con abordaje robótico o laparoscópico, respaldada por formación en SOLCA y entrenamiento internacional en centros de referencia.
Agenda tu valoraciónLa detección temprana mejora significativamente el pronóstico
Se recomienda tamizaje a partir de los 45-50 años, o antes si hay antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
Pacientes que transformaron su salud
"Cuando a mi papá le dijeron que era cáncer de colon, en la casa nadie sabía ni qué preguntar. El Dr. Luis se sentó con todos nosotros, nos dibujó en un papel dónde estaba el tumor y qué iban a hacer. Salimos de esa consulta todavía asustados, pero por primera vez entendiendo. Eso, para una familia, vale muchísimo."
"Yo pensaba que después de una cirugía así iba a quedar meses en cama. Me operaron con el robot y a los pocos días ya caminaba por el pasillo del hospital. Lo que más me sorprendió es que el doctor me llamaba él mismo a preguntar cómo seguía. Uno no está acostumbrado a eso."
"Lo más duro del cáncer es la incertidumbre, sentir que nadie te dice las cosas completas. Aquí fue distinto: el Dr. Luis coordinaba directamente con mi oncóloga y en cada consulta yo sabía exactamente en qué paso íbamos. En el momento más difícil de mi vida, eso me dio paz."
El cáncer de colon se origina en las células que recubren la mucosa interna del intestino grueso. La mayoría de los casos comienzan como pólipos, crecimientos benignos en la pared del colon que, con el tiempo, pueden transformarse en cáncer si no se detectan y retiran a tiempo. El tipo más frecuente es el adenocarcinoma.
Entre los factores de riesgo conocidos están la edad avanzada, una dieta baja en fibra y rica en carnes rojas o procesadas, el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, el consumo elevado de alcohol y enfermedades inflamatorias intestinales como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn.
En cuanto a los antecedentes familiares, tener un familiar de primer grado (padre, madre o hermano) con cáncer de colon aumenta el riesgo de padecerlo. Existen también síndromes genéticos hereditarios asociados, como el síndrome de Lynch y la poliposis adenomatosa familiar, en los que se recomienda evaluación y seguimiento genético familiar cuando hay antecedentes conocidos.
El diagnóstico habitualmente combina evaluación clínica, colonoscopia con toma de biopsia y, si es necesario, estudios de imagen como tomografía para determinar la extensión del tumor. El tratamiento principal en los casos que lo permiten es la cirugía, ya sea por laparoscopia o técnica robótica, muchas veces combinada con quimioterapia según el tipo y la etapa de la enfermedad.
El pronóstico del cáncer de colon depende en gran medida de una detección temprana, de la profundidad de invasión del tumor en la pared intestinal, del compromiso de ganglios linfáticos y del estado general del paciente. La colonoscopia de tamizaje a partir de los 45-50 años, o antes si hay antecedentes familiares, es clave para detectar y retirar pólipos antes de que se conviertan en cáncer. Por eso, una valoración médica individualizada es indispensable para conocer el panorama real de cada caso.