Conoce los aspectos principales del balón intragástrico, su colocación, permanencia y seguimiento.
¿Qué es el balón intragástrico?
Es un dispositivo de silicona que se coloca dentro del estómago por vía endoscópica, sin necesidad de cirugía ni incisiones. Ocupa espacio en la cavidad gástrica y genera sensación de saciedad temprana, ayudando a reducir la cantidad de alimento ingerido.
¿Qué enfermedades mejora o puede llevar a remisión?
En pacientes correctamente seleccionados puede contribuir a mejorar el sobrepeso, la obesidad grado I, y en algunos casos comorbilidades relacionadas como el hígado graso o alteraciones del colesterol. No se considera una cura garantizada: el resultado depende de cada caso y del acompañamiento nutricional.
¿Cuánto demora la colocación?
El procedimiento de colocación es endoscópico y ambulatorio, con una duración aproximada de 20 a 30 minutos bajo sedación. El balón permanece habitualmente entre 6 y 12 meses, según el modelo utilizado.
¿Cómo se hace?
Se introduce desinflado a través de la boca mediante un endoscopio y, una vez ubicado en el estómago, se llena con solución salina o aire hasta alcanzar el volumen adecuado. El retiro se realiza también por vía endoscópica, sin cirugía.
Posibles complicaciones
Los síntomas más frecuentes en los primeros días son náusea, vómito y molestias abdominales, que suelen ceder con manejo médico. Con menor frecuencia puede presentarse intolerancia al dispositivo, desinflado espontáneo o migración, que requieren retiro anticipado.
Recuperación y seguimiento
Es un procedimiento ambulatorio; la mayoría de personas retoma sus actividades en pocos días. Durante la permanencia del balón se requiere acompañamiento nutricional, adaptación progresiva de la dieta y controles periódicos hasta su retiro programado.
Esta información es general y no reemplaza una valoración médica individual. La indicación, los beneficios y los riesgos deben analizarse según las condiciones de cada paciente.